Mi amor,
Celebrar un año contigo ha sido algo que, por mucho tiempo, nunca creí posible. Tener tu amor y poder amarte de regreso es de esas cosas que simplemente nunca pensé que estarían in the cards for either of us. Como siempre, y muy a tu estilo, you made a decision and brought us into this new chapter of our love story.
Creo que hemos pasado suficiente tiempo hablando de los retos que este año nos ha traído. La gran ironía es que, a pesar de ser alguien que creció entre historias de princesas y de Disney, en lo más profundo de mi ser valoro lo real que ha sido construir un amor contigo día a día, escogiéndonos y trabajando para ser mejores el uno para el otro.
Construir una vida con alguien da miedo, da terror, da pánico. Todos los what ifs, los whys, y los how-tos pueden llegar a ser overwhelming. Pero luego recuerdo cómo se sienten tus abrazos, la sensación de estar acurrucada contigo, el olor de tu piel, de tu ropa, el sonido de tu risa, la calidez de tu mirada... y esos miedos ya no rugen tan fuerte.
Mi amor, si bien solo tenemos un año "oficialmente", nuestra historia tiene una década y media de existir. Desde tu entrada triunfal a tu fiesta ese día que te conocí, pasando por nuestro primer beso, nuestros primeros años, los corazones rotos, las risas compartidas, la amistad recuperada y las escapadas secretas, hasta llegar a hoy, donde nuestros corazones decidieron elegirse nuevamente. Y encima de eso, pensar que la mayor parte de nuestra historia todavía está por escribirse me vuela la cabeza (in a good way).
Estoy agradecida y orgullosa de los pasos que hemos dado este año. Ver cómo, por amor, te has esforzado buscando crecer conmigo, me enorgullece, me enternece y me conmueve. Te agradezco, mi amor, tu paciencia, tu entendimiento hacia mis miedos y el espacio que me das para que mi amor por ti siga creciendo cada día.
Roberto, mi hombre fuerte, el hombre que tiene fortalezas y una valentía que yo no tengo, que tiene un ímpetu que envidio... gracias por amarme. No sabes cuánto ATESORO el amor que, por fin y después de tanto tiempo, me has dado. Lo atesoro, lo cuido y paso todos los días pensando en cómo protegerlo, para que todo lo que conlleva construir una vida juntos solo nos haga más fuertes.
Te amo, Roberto. Más de lo que a veces las palabras me dejan expresar. Tu amor me hace sentir segura y me hace sentir vista. Cuando estoy contigo, siento que puedo respirar profundo, que soy suficiente y que, de tu mano, puedo sacar la valentía en mi que a veces se esconde. Gracias por ser mi refugio, y amo ser un refugio para ti también. Te amo hoy, te amaré mañana, y no puedo esperar a vivir todo lo que nos falta por construir juntos.